Museo de la Iguana
Una experiencia para la conservación y el aprovechamiento sustentable
Gabriel Martínez Campos-Bios Iguana A.C
Colima, Colima
Las tareas de conservación y aprovechamiento de los recursos naturales de manera racional, que han cobrado actualmente una importancia particular en los últimos años, deben complementarse con acciones que den certidumbre y garantía de manera eficiente y que en el marco del tránsito a la sustentabilidad sean ambientalmente y económicamente exitosos.
En este sentido, los procesos culturales deben acompañar a las nuevas alternativas de manejo y aprovechamiento de la fauna silvestre, reconocer las condiciones biológicas regionales, su potencial, vulnerabilidad e impactos negativos son ahora tarea estratégica para el desarrollo regional.
Desconocer o ignorar el potencial biológico y su vocación productiva de manera interactiva, desfavorece las posibilidades de mejorar las condiciones de vida o desarrollar empresas que triunfen a mediano plazo.
Los aprovechamientos convencionales de "explotación a ultranza" de los recursos naturales ha traído innumerables historias de fracasos en los procesos productivos e impactos negativos en los ecosistemas, por esta situación la creación de UMAS y PAMS de la nueva política gubernamental mexicana, de aprovechamiento racional de flora y fauna silvestre sustentable deben incorporar los fenómenos de identidades culturales como un complemento para el éxito de los proyectos.
En este marco se estableció desde 1998 en la comunidad objetivo para la promoción de los criaderos de Iguana por parte de Bios Iguana A.C., el Museo de la Iguana como un centro cultural de Biodiversidad regional que complementara el trabajo de promoción de conservación y aprovechamiento de estas especies.
Se estableció en la ciudad de Tecomán, Colima, una comunidad "Iguanera" por tradición como ellos mismos se autodefinen y que marca una identidad especial en la región, un lugar donde la cacería de iguanas y sus nidadas son parte de la dieta tradicional y un recurso terapéutico medicinal muy difundido desde tiempos inmemoriales.
El Museo de la Iguana se inscribió en la estrategia de manejo de iguana para recuperar poblaciones, a través de criaderos comunitarios como alternativa alimenticia, medicinal y económica, promover y lograr un cambio de actitud a través de la figura de la iguana para la conservación de los recursos naturales.
El Museo de la Iguana se instaló con modestos recursos y con una sencillez en el manejo de la información, reconociendo el potencial biológico de la región, la biodiversidad, los riesgos de un manejo inadecuado, la perdida del hábitat natural y la riqueza cultural de la zona como consecuencia de la disposición de elementos naturales propios de la región.
Las costumbres y tradiciones como parte fundamental para la identidad, convivencia y recreación para los habitantes de la zona, su relación con especies de flora y fauna local o introducidas le dan la atmósfera propia a las comunidades costeras.
En esta región se encuentran distribuidas las especies de iguana verde (Iguana iguana) e iguana negra (Ctenosaura pectinata), la primera amenazada y la segunda en protección especial de acuerdo con la NOM 059 ECOL. Sin embargo las poblaciones de iguana verde se encuentran particularmente disminuidas debido a la destrucción sistemática de su hábitat natural, como consecuencia al avance permanente de la frontera agrícola , la iguana negra ha logrado adaptarse a la zona urbana con un sentido mayor de agresividad y resistencia.
Los visitantes al museo pueden conocer la historia natural de estas especies, su distribución geográfica, su importancia ecológica, los procesos de nutrición, reproducción, los sistemas de crianza y manejo y su situación legal, a través de un recorrido a las jaulas conocen a las crías, juveniles y reproductores, por otro lado deben reconocer el aspecto productivo y las posibilidades como un proyecto rentable.
El Museo de la Iguana ha logrado contribuir de manera significativa en la percepción colectiva, de la importancia ecológica y cultural de estos organismos para la región, su interacción con otras especies de flora y fauna, ha sido igualmente un proyecto cultural innovador que puede complementar las UMAS y convertirse en otro atractivo para los visitantes.
La difusión de la Herpetofauna y en particular de la Iguanocultura contribuye igualmente a establecer de manera consciente y programática, las posibilidades de certidumbre para las UMAS de estas especies, y fortalece las expectativas de mercado.
Los Centros Culturales de Biodiversidad en el estado de Colima han sido coadyuvantes en las tareas de educación ambiental local y una posibilidad para forjar la nueva cultura ambiental para la sustentabilidad.
La nueva cultura ambiental también debe incidir en el tipo de percepción, análisis y aproximación a la problemática ambiental, de acuerdo a las condiciones particulares de cultura, desarrollo, etnicidad, factores bioclimaticos y voluntad política en un ejercicio de repensar globalmente para actuar localmente.
La sustentabilidad es un proceso integrador, desarticularlo priorizando solo el aspecto productivo y la rentabilidad, pone en riesgo la generosa oportunidad de aprender los emocionantes procesos de interacción entre las especies, su manejo responsable y la conservación de las mismas, reconocer de manera transdiciplinaria otras maneras de aprender, enseñar y recrearse de la naturaleza.
El Museo de la Iguana fue obligado a cerrar en la ciudad deTecomán, por falta de voluntad de las autoridades Municipales, Actualmente se reinstalo en la ciudad de Colima en el centro histórico, calle Medellín 66 y se han incorporado un herpetario, el centro de Información ambiental, cafetería, Internet y un hostel juvenil, manejandose de manera augestiva.
Algunas fotos
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