Documento entregado a la CFE por el Campamento Tortuguero de Cuyutlán antes
de que ingresara la MIA de la Terminal de Gas Natural Licuado Manzanillo (TGNLM)
a la Semarnat para su evaluación.
Comisión Federal de Electricidad
Ing. Rafael Bazan
El Centro Ecológico de Cuyutlán, desde hace más de 12 años ha participado en
las actividades de protección y conservación de la tortuga marina, protegiendo
30 km de costa del estado de Colima, específicamente desde el punto llamado
Tepalcates (18º 59’ 57” N, 104º 15’ 27” W) en el municipio de Manzanillo hasta
el punto llamado paraíso (18° 52’ 15” N, 103° 50’ 45” W) en el municipio de
Armería. Para fines de estudios científicos correspondientes a la anidación,
como puede ser ecología de poblaciones, modificación y degradación del hábitat,
genética de poblaciones.
Descripción biológica.
De las 8 especies que se distribuyen en todo el mundo (UICN 2000), tres de
ellas se tienen registradas en el estado de Colima.
A pesar de la aparente uniformidad de aspecto y de ambiente de vida, las
tortugas marinas difieren mucho en lo que respecta a la alimentación y en la
elección de playas para depositar los huevos (Ferri Vincenzo 2001), al respecto,
Márquez 1996, hace una división de los sitios a lo largo del perfil de playa,
que las tortugas marinas eligen para anidar, según la conducta de cada especie.
Corte transversal de playa para los sitios de anidación de las diferentes
especies de tortugas marinas (Márquez 1996)
También menciona que cada especie prefiere diferentes playas para desovar,
ésta preferencia depende de las características de la playa; por ejemplo:
Lepidochelys comúnmente lo hace en playas regularmente abiertas, continentales,
aisladas, con poca pendiente (5°), de mediana energía de oleaje, y limitadas en
su parte terrestre por esteros o marismas. Varios autores coinciden en la
descripción biológica de las especies de tortugas marinas (Márquez 1996, UICN
2000, Caribean Conservation Corporation 2002, Anderson 2003 y Ferri Vincenzo
2001), los cuales describen lo siguiente:
Lepidochelys olivacea (Eschscholtz, 1829): Morfología: Carapacho casi
circular, con amplitud similar a su longitud, los márgenes ligeramente
levantados; cabeza de tamaño mediano y subtriangular. Las crías tienen el
carapacho menos ancho. Cabeza con dos pares de escamas prefrontales, pico córneo
sin sierra en sus bordes, pero con un reborde alveolar interno. Carapacho con
más de 15 escudos mayores: 5-7 dorsales y 5-7 pares laterales, el par anterior
está en contacto con el escudo precentral. Cada puente del plastrón con cuatro
escudos inframarginales, cada uno con un poro muy conspicuo en su margen
posterior, que es la abertura de la glándula de Rathke, con las mismas posibles
funciones anotadas para la L. kempii. Tiene una o dos uñas en el borde anterior
de cada aleta. La descripción y datos corresponden al Pacífico mexicano.
Color: Las crías son dorsal y ventralmente de color gris oscuro a negro; en
ocasiones la concha y aletas presentan un delgado borde amarillento. Los adultos
dorsalmente van del olivo-gris al olivo-amarillento, generalmente limpias de
epibiontes; cabeza y aletas del mismo color.
Ventralmente van del crema al gris verdoso claro, con manchas oscuras en los
extremos de las aletas. Los flancos del cuello a veces ligeramente amarillentos
o rosáceos.
Dimensiones de huevos: diámetro promedio de 39.7 mm (N=1 114) y un peso de
34.2 g (N=1 114). Los nidos varían de 54 a 189 huevos y una media de 110.6 (N=65
882). Crías: longitud media del carapacho de 43.5 mm (N=370) y un peso de 16.2g
(N=534). Adultos: longitud del carapacho (en línea recta) de 51ª 78cm, promedio
de 67.6 cm (N=844). Peso de 33 a 52 kg, promedio de 38.1 kg (N=139).
Generalidades: La tortuga golfina es la especie más abundante en la
actualidad y en el Océano Pacífico oriental se observa desde el noroeste de la
Península de Baja California y el Golfo de California, hasta Chile (Arica,
Iquique y Quintero), con áreas de concentración en el suroeste de Baja
California, sur de Sinaloa, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, en México; también en
Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Esta última, junto con México,
tiene las poblaciones reproductoras más importantes del continente americano. En
la zona entre Panamá y Colombia convergen gran parte de estas colonias para su
alimentación. La anidación en la costa americana se desarrolla de julio a
febrero, con el pico en septiembre u octubre. Esta especie es la más
espectacular en sus hábitos reproductivos ya que puede formar, durante 2 o 3
noches, arribazones que llegan a reunir más de 100, 000 individuos, por lo común
cercanas al cuarto menguante. Las playas de anidación más importantes en la
actualidad son las de La Escobilla y Morro Ayuta, Oaxaca, las de Ostional y
Nancite en Costa Rica, las de Guiana y Surinam y la de Gahimarta, en el distrito
de Orissa en la India.
Es altamente gregaria y no sólo en la playa forma grandes arribazones, sino
que en el mar con cierta frecuencia se ha observado la presencia de grandes
flotillas, algunas tomando el Sol, otras apareándose y otras más navegando
lentamente en alguna dirección. Su alimentación es diurna y la realizan en aguas
someras sobre todo de organismos bentónicos; durante las migraciones se
alimentan también de organismos pelágicos (Caribean Conservation Corporation
2002).
Situación legal de las tortugas marinas
Están catalogadas como en peligro y en peligro crítico de extinción en la
ultima lista roja de la UICN (Unión Internacional para la conservación de la
Naturaleza), en las listas de los Apéndices I y II de la Convención sobre la
Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), por sus
siglas en ingles, referida también como Convención de Bonn. Están también
consideradas en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional
de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). En la legislación
mexicana están consideradas como especies en peligro de extinción en la Norma
Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-1994. (Programa Nacional de Tortugas Marinas
2000).
Impacto de la planta regasificadora sobre las tortugas marinas
Se ha informado al Centro Ecológico de Cuyutlán la posibilidad de construir
una planta regasificadora en un extremo del área de anidación, específicamente
en el punto llamado Tepalcates, a lo que informamos lo siguiente:
Debido a la amplia experiencia del Centro Ecológico de Cuyutlán en materia de
protección y conservación de tortugas marinas y gracias a la información
sistematizada que ha generado a lo largo de su historia, se tienen localizadas
las zonas de anidación más importantes en el área de estudio y además, se sabe
como una modificación y degradación de su hábitat de anidación puede afectar a
la población anidadora.
Basándonos en lo que dice Witherington 2000 el cual menciona que un hábitat
de anidación es crítico para la reproducción de las tortugas marinas, es
fundamental para la supervivencia de sus poblaciones y además define las
amenazas al hábitat de anidación como cualquier acción o proceso que pueda
alterar el sustrato arenoso de la playa de anidación, dañar o matar a las
tortugas marinas o a sus huevos y/o causar la alteración de los patrones de
comportamiento normales, entonces, consideramos necesaria una evaluación
rigurosa de lo que implica una construcción de esta magnitud en playas de
anidación de tortugas marinas:
1. Todas las tortugas que arriban a nuestro país, son consideradas como
especies bajo condición especial dentro de una variedad de instrumentos legales
enmarcados en tratados de conservación con alcances regionales e
internacionales.
2. El lugar donde se planea construir la planta regasificadora, es
precisamente la zona en donde se ha presentado la mayor anidación desde los
primeros registros hechos por El Centro Ecológico de Cuyutlán que comprenden de
la temporada 1993-1994 hasta la temporada 2005-2006, esta zona de mayor
anidación tiene una distancia de 13 km.
3. El Centro Ecológico de Cuyutlán tiene bien identificados algunos factores
que pueden afectar el proceso de anidación de las tortugas marinas, y que muy
probablemente se incrementarían al construir esta planta regasificadora, algunos
ejemplos son: basura marina, iluminación, pendiente, área disponible de desove y
erosión.
4. Todo esto tiene como consecuencia un fuerte impacto sobre las hembras
anidadoras de esta área, que se traduce en un desplazamiento de las mismas a
otras playas de anidación, además, se daría al traste con toda la investigación
generada desde hace mas de 12 años de trabajo y con uno de los objetivos del
Centro Ecológico de Cuyutlán, que es la protección y conservación de especies en
peligro de extinción.
Parece ser que el costo ambiental es alto, y únicamente estamos considerando
a una especie de todo el ecosistema que van a alterar con esta regasificadora.